El joven altagraciense Sebastián Barlaro Salrach, estudiante de Ingeniería en Mecatrónica en la UNSL, recordó cómo su paso por el IPET 265 Escuela de Minería fue clave para descubrir su vocación y desarrollar el pensamiento técnico que hoy lo acompaña en cada desafío. Allí, entre talleres, proyectos y el apoyo de docentes, encontró el impulso para animarse a participar en iniciativas que lo llevaron a ser finalista global del NASA Space Apps Challenge.
Sebastián destacó que la formación técnica recibida en la secundaria le permitió aprender a identificar problemas y buscar soluciones innovadoras, habilidades que hoy aplica en su carrera universitaria. Su interés por la robótica nació en un curso de programación y armado de bots durante el cuarto año, experiencia que definió su futuro académico.
Ya en la UNSL, una convocatoria lo acercó al desafío de la NASA, donde junto a su equipo desarrolló un proyecto que fue seleccionado entre más de mil propuestas de todo el mundo. “Hasta hoy me parece increíble”, confesó sobre la experiencia.
El joven también subrayó el rol fundamental de su familia y profesores en su recorrido, y dejó un mensaje para quienes recién comienzan la secundaria técnica: “Todos los grandes proyectos son oportunidades para aprender algo nuevo. Lo imposible se logra con perseverancia y esfuerzo”.