La familia de Pepa, una bull terrier de 13 años, vive horas de angustia tras descubrir que la mascota no se encontraba en su domicilio de calle Godoy Núñez, en barrio Cafferata. La ausencia fue advertida durante la mañana de este miércoles y generó inmediata preocupación, ya que aún no se sabe si la perra se escapó o si pudo haber sido sustraída.
Pepa es de tamaño mediano a pequeño, color naranja con manchas blancas en el cuello, hocico y patas. Está castrada y tiene una cicatriz visible. Sus dueños destacan que es muy dócil y amistosa, lo que aumenta el temor de que alguien pueda habérsela llevado sin dificultad.
Ante la incertidumbre, la familia lanzó una intensa campaña de búsqueda y ofrece una recompensa a quienes aporten información que permita dar con su paradero. Cada dato puede ser clave para reunirla nuevamente con quienes la consideran un miembro más de la familia.
Quienes tengan información pueden comunicarse de inmediato con los dueños, que ruegan por la colaboración de la comunidad para encontrar a Pepa.