Córdoba, Argentina — La política cordobesa se mueve con piezas que, aunque discretas, definen el rumbo del tablero. La inclusión de Carolina Basualdo en el segundo lugar de la lista de Provincias Unidas, encabezada por Juan Schiaretti, no es un simple gesto de paridad: es una señal clara hacia adentro del peronismo y un reconocimiento a una dirigente que ha sabido construir gestión con vuelo propio.
Intendenta de Despeñaderos y presidenta de la Comunidad Regional Santa María, Basualdo ha consolidado su capital político desde el llano, con una gestión de proximidad enfocada en infancia, innovación tecnológica, inclusión y obras concretas. Pero su proyección no se limita al ámbito local: su participación en foros internacionales como el Urban 20 en Río de Janeiro, el Pacto Global de Alcaldes y la Cumbre del C40 en Buenos Aires la posicionan como una referente con mirada global.
Su inclusión en la boleta tiene múltiples lecturas. Marca la confianza de Alejandra Vigo, con quien comparte agenda de género y niñez; refuerza el mensaje de renovación con experiencia; y alinea la estrategia del schiarettismo de mostrar “caras de futuro” en un espacio que aún depende de liderazgos históricos.
Basualdo no es una candidata testimonial. Es una gestora que se ha movido con agenda propia, articulando con gobiernos, organismos internacionales, ONGs y empresas. Su ascenso en la lista es, a la vez, un premio y un desafío: consolidarse como parte de la nueva camada de dirigentes que el peronismo cordobés quiere mostrar como renovación real.
A pocas horas del cierre de listas, la Justicia Electoral confirmó ocho alianzas y diez partidos en disputa. Pero la verdadera contienda se polariza entre Provincias Unidas —con Schiaretti y Llaryora como arquitectos— y La Libertad Avanza, aún con nombres por confirmar.
La lista de Provincias Unidas, aunque presentada como pluralista, muestra en sus primeros cinco lugares un peronismo sin disimulos: Schiaretti, Basualdo, Miguel Siciliano, Laura Jure e Ignacio García Aresca. Recién en posiciones más relegadas aparecen dirigentes de otros espacios.
Con Schiaretti jugando en la Capital y los medios nacionales, Basualdo y Siciliano recorrerán el interior con la fuerza territorial de Llaryora. La apuesta está clara: gestión, renovación y territorialidad.