Remiseros de Alta Gracia piden controles y reglas claras frente al avance de aplicaciones

En una reunión informativa realizada en las últimas horas, choferes y permisionarios de remises de Alta Gracia analizaron la carta presentada por conductores de Uber y otras plataformas digitales ante el Concejo Deliberante. El encuentro tuvo como objetivo ordenar la información disponible y conocer cómo avanzan los pasos administrativos en torno a la ordenanza recientemente aprobada para regular el servicio en la ciudad.

Entre las inquietudes planteadas, los remiseros expresaron su preocupación por los pedidos de los choferes de aplicaciones, quienes solicitan que la antigüedad permitida para los vehículos supere los 10 años y que cualquier persona pueda operar en Alta Gracia, incluso sin residir en la localidad. Esta propuesta generó resistencia en el sector formal, que remarcó la necesidad de garantizar seguridad y condiciones claras para los pasajeros.

Macarena, chofer de Villar Iglesias, destacó que la convivencia diaria con los autos de plataformas resulta “injusta”, ya que los remises deben cumplir con seguros y requisitos estrictos. Aun así, reconoció que la actividad comienza a estabilizarse tras el impacto inicial de la llegada de Uber. “Sí, es posible convivir, pero regularizado. Que el trabajo de Alta Gracia quede en Alta Gracia”, subrayó.

Durante la reunión también se definieron pedidos concretos al municipio: un aumento escalonado del 21%, la implementación de un calco identificatorio oficial para todos los vehículos habilitados —incluyendo los de aplicaciones— y mayores controles en la vía pública. Los representantes advirtieron que, de no obtener respuestas, iniciarán protestas con bocinazos semanales. En síntesis, remarcaron que buscan reglas claras y un servicio seguro para la comunidad.