La conmemoración del Día Nacional de la Defensa Civil volvió a poner en primer plano el trabajo silencioso pero esencial de los voluntarios locales. En Alta Gracia, el equipo se reunió el domingo 23 para recordar el terremoto de Caucete, San Juan, origen de esta fecha, y reivindicar la labor de quienes sostienen a la ciudad en los momentos más difíciles.
Roberto Peralta, con casi quince años de servicio, destacó la evolución del área y el compromiso de las nuevas generaciones. Actualmente, el cuerpo cuenta con setenta voluntarios, en su mayoría jóvenes, que se capacitan en distintas especialidades como primeros auxilios, prevención de dengue, manejo de abejas y navegación nocturna.
Uno de los hitos del año fueron los ascensos internos, donde varios integrantes alcanzaron la categoría de “Ángel Negro”, símbolo de formación y compromiso. Para Peralta, la clave está en la capacitación constante y en mantener la vocación de servicio: “Estar preparados para brindar soluciones cuando la ciudadanía lo necesita”.
La jornada no solo reconoció trayectorias, sino que reafirmó la identidad de un grupo que crece, se actualiza y mantiene viva la misión de estar siempre al lado de quienes más lo necesitan.