La ciudad de Alta Gracia vivió una verdadera fiesta en torno a sus heladerías, que se vieron colmadas de vecinos y turistas. Desde temprano, las promociones especiales atrajeron a cientos de personas que hicieron largas filas en cada cuadra, generando un movimiento que desbordó tanto el centro como los barrios.
En la tradicional Heladería La Merced, ubicada en calle San Martín, familias enteras se acercaron para disfrutar de los sabores más elegidos. Guille Najley y su equipo trabajaron sin pausa para atender la demanda constante, mientras los clientes destacaban la calidad de los helados y compartían sus preferencias, desde el pistacho hasta los clásicos dulce de leche y chocolate.
El espíritu familiar marcó la noche y el entusiasmo se replicó en cada local. Con filas que no dejaron de crecer y un ambiente cargado de alegría, la Noche de las Heladerías volvió a consolidarse como uno de los eventos favoritos de los altagracienses, reafirmando la tradición heladera como parte esencial de la identidad de la ciudad.